150 historias, 150 mundos. Barcelona-Dusseldorf

…pero cuando de golpe, sin ninguna razón aparente, tu vida termina sin poder decir adiós, sin despedirte de los tuyos, o de tus perros o de tus tomateras, o de ti mismo con tranquilidad, la bestialidad absurda se hace dueña de nuestro más allá.